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Trastorno de estrés postraumático (PTSD) en niños y adolescentes

(Post-traumatic Stress Disorder (PTSD) in Children and Teens)

¿Qué es el trastorno de estrés postraumático?

El trastorno de estrés postraumático (PTSD, por sus siglas en inglés) puede comenzar después de que un niño presenció o participó en un evento muy estresante. El evento tiene que ver en general con una lesión real o potencial grave, o una amenaza de muerte. El evento estresante puede ser:

  • Abuso físico o sexual
  • Violencia, como tiroteos, ataques terroristas o abuso en la casa
  • Un accidente grave
  • La muerte de un ser querido
  • Desastres naturales, como inundaciones, terremotos, huracanes, tornados o incendios

Después de este tipo de evento, su hijo puede tener problemas para dormir, sufrir de pesadillas o recuerdos del evento durante el día, y sentirse emocionalmente entumecido y aislado de los demás. En la mayoría de los niños, estos síntomas desaparecen en menos de un mes después de ocurrido el evento. Cuando los síntomas continúan por mucho tiempo, se llama trastorno de estrés postraumático.

Si los niños han tenido PTSD una vez, correrán un riesgo más grande de tener PTSD en el futuro si sufren de otro evento traumático. La mayoría de los niños y adolescentes puede superar el PTSD con un buen tratamiento y el apoyo familiar.

¿Qué lo causa?

No se sabe bien por qué una persona involucrada en un robo, violación o accidente grave de carro adquiere PTSD, mientras que otras no. Algunos factores que contribuyen a que una persona sufra de PTSD pueden ser:

  • Antecedentes familiares o personales de enfermedad mental
  • La gravedad del evento estresante
  • La falta de respaldo familiar o social disponible después del evento.

El PTSD puede ocurrir a cualquier edad.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas pueden comenzar inmediatamente después de sucedido el evento, pero a veces aparecen 3 meses más tarde o más. Cuando el trauma se debe a una serie de eventos adversos continuos, los síntomas pueden ir apareciendo lentamente y empeorar con el tiempo.

Los síntomas de PTSD caen en 3 categorías. Es posible que su hijo no tenga todos los síntomas, pero la mayoría de los niños con PTSD tiene algunos síntomas en cada una de las categorías.

  1. Recrear o creer que el evento está sucediendo de vuelta
    • Pensamientos imaginados y repetidos, emociones e imágenes del evento
    • Tener problemas para dormirse o quedarse dormido, o tener pesadillas sobre el evento
    • Sentir que el evento está sucediendo de vuelta
    • Tener ataques de pánico cuando ocurren cosas que le recuerdan a su hijo el evento estresante
    • Repetir el trauma una y otra vez cuando juegan. (Por ejemplo, el niño que tiene PTSD debido a un accidente de carro puede usar carros de juguete constantemente para recrear el accidente.)
  2. Evitar las cosas relacionadas con el evento estresante
    • Evitar conversaciones, pensamientos o lugares que le hacen recordar a su hijo el evento
    • Olvidarse partes importantes del evento
    • Sentirse y actuar distanciado y separado de otras personas cercanas
    • Mostrar menos emociones, o reaccionar de manera súbita y extrema, como con ansiedad, pánico, ira o culpa
    • No tener esperanzas para el futuro
  3. Estar físicamente alerta todo el tiempo, o la mayor parte del tiempo
    • Tener muchos problemas para dormirse o permanecer dormido
    • Estar muy irritable o tener arrebatos de enojo
    • Tener problemas para concentrarse o permanecer concentrado
    • Asustarse o sobresaltarse cuando se producen ruidos fuertes o súbitos
    • Ser muy sospechoso o estar en guardia todo el tiempo

Los niños con PTSD también pueden:

  • Evitar a la gente o tener miedo cuando están cerca de personas o cosas que le recuerdan el evento. Por ejemplo, un niño puede ponerse triste y retraído cuando está cerca de un adulto que lo abusó sexualmente o lo maltrató físicamente.
  • Tener problemas para entrenarse para ir al baño, o hacerse pis encima
  • Comer muy poco o solo ciertas cosas
  • Tener síntomas físicos, como dolor de cabeza o de estómago, cuando se les recuerda el evento
  • Hablar sobre la muerte y el suicidio, diciendo cosas como “Quisiera estar muerto”.

Los niños también pueden tener mucho miedo o sentirse sin esperanza, sentirse enojados o tristes. Pueden sentirse culpables, pensando que de alguna manera ellos causaron el evento. Pueden negar lo que pasó. Los aniversarios del evento pueden causar frecuentemente una gran cantidad de emociones y malas memorias.

¿Cómo se diagnostica?

Comuníquese con un profesional de salud mental especializado en trabajar con niños y adolescentes. A veces es difícil distinguir el PTSD de otros problemas de la niñez, como depresión, ansiedad o el trastorno bipolar.

Su profesional médico o terapeuta le preguntará sobre los síntomas de su hijo. Verificará que su hijo no tenga una enfermedad médica o un problema de drogas o alcohol que pueda estar causando los síntomas.

¿Cómo se trata?

El tratamiento inicial y más efectivo es generalmente la terapia.

La terapia del juego permite que los niños menores de 9 años de edad recreen sus miedos con juguetes y figuras humanas. Frecuentemente es muy útil. Los terapeutas del juego ayudan a los niños a sentirse más confiados y menos temerosos.

La terapia cognitivo-conductual (CBT, por sus siglas en inglés) enseña destrezas específicas para manejar los miedos y pensamientos negativos sobre el evento estresante.

Los niños mayores, adolescentes y adultos responden muy bien frecuentemente a la desensibilización y reproceso por el movimiento de los ojos (EMDR, por sus siglas en inglés). La EMDR usa los movimientos de los ojos para activar el cerebro mientras su hijo recuerda el evento estresante y sus sentimientos en ese momento. Con EMDR, el terapeuta puede ayudarle a pensar sobre el evento sin sentirse tan enojado.

También son útiles otras terapias conductuales. La terapia de exposición gradual le enseña a su hijo a permanecer relajado al exponerse a cosas que le recuerdan el trauma.

La terapia de familia también puede ser útil. La terapia de familia trata a la familia en forma integral, en vez de concentrarse sólo en el niño. Los niños frecuentemente se sienten muy respaldados cuando los padres y hermanos van a terapia con él y trabajan en equipo.

Cuando los síntomas son muy severos, a veces hay que tomar medicamentos. Los medicamentos pueden ayudar a reducir los síntomas de ansiedad y pánico. Si su hijo también tiene depresión, le pueden recetar medicamentos para la depresión.

Es importante que un profesional experimentado trabaje con usted y el niño. Su hijo puede necesitar tratamiento continuo, aun cuando ya se siente mejor. Los síntomas pueden volver si los niños se exponen a algo que les recuerda el trauma.

¿Qué puedo hacer para ayudar a mi hijo?

  • Respalde a su hijo. Deje que su hijo hable sobre sus miedos si se siente preparado para hacerlo. No fuerce el tema si su hijo no está listo para compartir sus pensamientos. No critique a su hijo si actúa como si tuviera menos años que su edad. Si quiere dormir con las luces prendidas o llevarse su peluche preferido a la cama, déjelo. Asegure a su hijo que va a velar por su seguridad y que lo va a proteger. El apoyo y comprensión que le brinda lo ayudará a lidiar con sus emociones. Dígale a su hijo (repetidamente de ser necesario) que el evento estresante no es culpa suya.

    Comuníquese con maestros, niñeras y otras personas que cuidan a su hijo para compartir información sobre los síntomas que puede tener.

  • Ayude a su hijo a aprender a manejar el estrés. Enseñe a su niño o adolescente a hacer ejercicios de respiración profunda u otras técnicas de relajación cuando sienta que tiene estrés. Ayude a su hijo a encontrar maneras de relajarse, por ejemplo dedicándose a un pasatiempo nuevo, escuchando música, viendo películas o haciendo caminatas.
  • Cuide de la salud física de su hijo. Compruebe que su hijo coma en forma saludable, duerma lo suficiente y haga ejercicios físicos todos los días. Enséñele a su niño o adolescente que es importante no tomar alcohol ni cafeína, y no fumar ni usar drogas.
  • Verifique los medicamentos de su hijo. Para ayudar a prevenir problemas, infórmele a su profesional médico y a su farmacéutico sobre todos los medicamentos, remedios naturales, vitaminas y otros suplementos que está tomando su hijo.
  • Si tiene alguna pregunta, o los síntomas de su hijo parecen empeorar, póngase en contacto con su profesional médico o terapeuta.
  • Deje que su hijo tome decisiones simples cuando sea apropiado. Como el PTSD frecuentemente lo hace sentir impotente, puede ayudarlo demostrándole que puede tener control sobre ciertas partes de su vida. Por ejemplo, deje que su hijo decida lo que va a comer en la cena o cómo pasar el día.
  • Trate de encontrar libros para niños que han sido expuestos a traumas. Hay libros disponibles para niños de distintas edades y para distintos tipos de eventos estresantes. Lea el libro con su hijo y hable del tema.

Si su niño o adolescente tiene pensamientos suicidas, o quiere hacerle daño a otros o a sí mismo, obtenga ayuda de emergencia.

Para obtener más información, póngase en contacto con organizaciones como:

  • Centro Nacional del Trastorno de Estrés Postraumático (National Center for Post Traumatic Stress Disorder)
    802-296-6300
    http://www.ptsd.va.gov/
  • Instituto Nacional de Salud Mental (National Institute of Mental Health)
    866-615- 6464
    http://www.nimh.nih.gov
  • Salud Mental de Norteamérica (Mental Health America, anteriormente llamado Alianza Nacional de Salud Mental - National Mental Health Alliance)
    800-969- 6642
    http://www.mentalhealthamerica.net/
Developed by RelayHealth.
Pediatric Advisor 2015.3 published by RelayHealth.
Last modified: 2014-02-13
Last reviewed: 2014-01-27
Este material se revisa periódicamente y está sujeto a cambios en la medida que aparezca nueva información médica. Se proporciona sólo para fines informativos y educativos, y no pretende reemplazar la evaluación, consejo, diagnóstico o tratamiento médico proporcionados por su profesional de atención de la salud.
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